12 ago. 2016

Días de cuaderno y playa


bocetos, retrato, dibujo del natural, apuntes, rostros, personas

Estos días por mi tierra estoy aprovechando para descansar y empaparme de brisa marina, y entre chapuzón y toalla voy llenando algunas páginas del cuaderno. Me entretiene tomar apuntes de gente que veo a mi alrededor mientras estoy tirada en la toalla, y sobre todo juego a intentar que no se den cuenta que están siendo observados. Me hace mucha gracia que a veces notan esa mirada clavada en ellos y se dan cuenta de lo que estás haciendo, e incluso más de una vez he notado que alguna señora posa para mi. Así que si estáis veraneando por alguna playa de la Costa Blanca y notáis que alguien os está dibujando, por favor, actuad con naturalidad. Y nada de meter barriga, se agradece. 


8 ago. 2016

Cuentos en verso para niños perversos - Caperucita


Roald Dahl, caperucita, cuentos en verso para niños perversos, Mar Villar

Hace un par de meses participé en una exposición colectiva en homenaje a Roald Dahl, en El Armadillo Ilustrado. La gente que me sigue por Facebook e Instagram ya lo habrá visto pero por aquí aún no lo había subido, y estoy aprovechando estos días en la playa para actualizar el blog y preparar portfolios de cara a septiembre (¿quién dijo vacaciones?). Para la exposición, elegí el cuento de Caperucita en Cuentos en verso para niños pervesos, uno de mis libros favoritos de cuando era pequeña. Adoraba ese libro porque eran cuentos totalmente diferentes a las versiones edulcoradas que ya conocía, y me gustaba especialmente el de Caperucita porque era ella solita la que resolvía la situación con el lobo sin necesidad de ningún leñador/cazador/hombre que fuera a rescatarla.Y además, volvía a aparecer en el cuento de Los tres cerditos, pero para saber lo que pasa es mejor que leáis vosotros el libro. Desde aquella lectura soy la fan nº1 de esta Caperucita.
Roald Dahl, caperucita, cuentos en verso para niños perversos, Mar Villar

2 ago. 2016

La Muralla Roja



Aprovechando que estuve de paso por mi tierra me escapé a Calpe a ver La Muralla Roja, un edificio en una zona de urbanizaciones con una arquitectura y un colorido muy peculiar. Parece mentira que me haya criado por los alrededores porque no la conocía, supe hace unos años de su existencia desde que vi por internet unas cuantas fotos que me llamaron la atención. Tenía pendiente la visita y al final unos amigos y yo, sin planearlo con antelación, nos dejamos caer por allí. Una gozada ir cámara en mano y fotografiarla con las últimas luces de la tarde. 






29 jul. 2016

Paseo por Altea



Cuando me escapo a casa siempre intento acercarme al casco antiguo de Altea, me parece un lugar muy bonito y me relaja darme una vuelta por sus calles, ver sus casitas blancas con el mar de fondo y perderme por sus recovecos. Y, como no, me entra la morriña y aprovecho para recordar viejos tiempos de cuando estudiaba allí. Y recordar las cuestas que tienen algunas de sus calles, eso ya no es tan idílico.








18 jul. 2016

Escapada a Bilbao (2)


Me encanta ver cómo se acondicionan los espacios de antiguos edificios para darles un nuevo uso.










12 jul. 2016

Escapada a Bilbao (1)


Hace poco acabo de regresar de Bilbao. Como ya conocía la ciudad y el casco viejo, esta vez aprovechamos para explorar la península de Zorrotzaurre, una antigua zona industrial ya bastante abandonada y que está pendiente de un plan de remodelación urbanística. Me encantan este tipo de zonas semi abandonadas que tienen tantas historias que contar.











5 jul. 2016

Empezar, acabar - Albarracín 2016



Hace apenas un par de días que he vuelto de Albarracín, he vuelto a asistir al Curso de Ilustración y Diseño Gráfico de la Fundación Santa María, que organizan Isidro Ferrer y Carlos Grassa Toro. Esta edición era especial, porque era la última, y vuelvo con bastante pena de que esto se acabe, pero también con mucha energía y las pilas cargadas. Lo he pasado en grande con las charlas, los talleres, y los compañeros, y he vuelto a disfrutar de un pueblo y un entorno la mar de bonito y que tiene una magia especial. Ante todo, disculpas por las fotos, son todas con el teléfono y la calidad deja bastante que desear.

Las vistas desde mi habitación.
El taller que me tocó fue con Sonia Pulido, cuando me llegó el correo confirmándome con quién me había tocado me faltó dar palmas con las orejas, es una ilustradora a la que admiro y sigo desde hace mucho. En el taller, Sonia nos puso una composición del estonio Arvo Pärt llamada Spiegel im spiegel, que escuchamos todo el grupo de espaldas a la pantalla y con los ojos cerrados. Fue bastante curioso porque a muchos nos evocaba sensaciones e imágenes parecidas, pero el resultado del trabajo del taller fue bastante heterogéneo. En mi caso, las evocaciones de agua y ciclo vital de las plantas lo acabé relacionando con los altibajos en la melodía y surgió una historia sobre el cuidado de las plantas, pero que realmente no trata de botánica, y hasta ahí puedo leer, ya que la idea y todo lo que desarrollé lo quiero seguir trabajando.



La sorpresa fue que había programados seis talleres pero finalmente fueron siete, ante tanta afluencia de gente este año decidieron ampliar el cupo y buscar a un nuevo tallerista, el japonés Sigeo Wakabi, del cual era imposible encontrar informacón en internet. Pues bien, el tal señor Wakabi no era otro que el mismísimo Isidro Ferrer, un lujazo para los que pudieron asistir y disfrutarlo.



Otro de los talleres que me llamaron la atención fue el de Brosmind, aparentemente era una gamberrada, un juego disfrazado de campamento pero en el que tenías que aportar soluciones creativas a problemas que te planteaban en muy poco tiempo, lo que te obligaba a darle al coco. Si iban superando las pruebas les daban las insignias para coserlas al chaleco, que previamente ellos mismos se habías elaborado con fieltro rojo. Se trabajaba por equipos, y tuvieron que fabricar navajas de cartón, catapultas que lanzaban hortalizas, realizar un cómic... ¡Tenía pinta de ser muy divertido!Hay fotos por Facebook de cómo quedaron con los chalecos.




Sin duda, el gran descubrimiento fue el trabajo de Benoit Bonnefrite. Poder ver en su charla la cartelería que tiene en serigrafía, con esos colores y esas composiciones, y tenerlos en las manos, es indescriptible. La sensación fue de salir de la charla entre maravillada por lo que acababa de ver y con ganas de retirarme, menos mal que más tarde eso se transformó en ganas de irme a casa a trabajar.










Además, el trabajo que se realizó en ese taller con la serigrafía era impresionante, cada uno realizaba una pantalla (o dos) y después se mezclaban entre sí, salió una obra colectiva muy interesante y llamativa.







El resto de talleres (Change is good, Fernando Gutierrez y Chiara Carrer) también eran bastante interesantes. Han sido cuatro días muy intensos, trabajando mucho, aprendiendo cosas muy interesantes, empapándome del trabajo de los talleristas y los compañeros, y sobre todo pasándolo muy bien. Ya estoy echando de menos a la gente y todo lo vivido estos días, con mucha morriña porque era la última edición, pero también con alegría por haberlo vivido y con mucha energía y ganas de trabajar. Y, como no, la despedida después de 10 años fue esta, envejecidos después de tanto tiempo, con barba:

Foto tomada de la página de facebook de la Fundación Santa María de Albarracín.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...